Wednesday, December 26, 2012

¿ Qué tan barata resultó AFP Habitat ?

La segunda pregunta clave posterior a la subasta era:

2. ¿Qué tanto reaccionarán las antiguas AFP a la amenaza de un precio sustancialmente más barato ofrecido por AFP Habitat?

Hoy creo que la mayoría esperaba anuncios de comisiones sustancialmente más bajas. Ya mostramos que salvo casos muy particulares eso no es así respecto a su propia historia.Veamos que tan caras quedaron respecto a AFP Habitat.

En el siguiente cuadro muestro el escenario con rentabilidades de 10%. Las actuales AFP son entre 50% - 100 % más caras cuando se toma en cuenta lo que un afiliado pagará en comisiones a lo largo de su vida laboral.

AFP Prima 100%
AFP Integra 62%
AFP Profuturo 58%
AFP Horizonte 106%
Promedio 81%
              
Queda pues mucha diferencia entre la nueva AFP entrante y las actuales AFP. Será para otro post entender primero qué se puede hacer desde el regulador y segundo entender porqué han tomado esta decisión de ser sustancialmente más caros que el nuevo competidor.

Comparando las nuevas comisiones de las AFP

La exitosa subasta de afiliados ilusionó a muchos pero en realidad las cosas no terminaron de salir como se esperaba.

En el siguiente cuadro contestamos la primera pregunta clave:

1. Cuánto más cara (o barata) es la comisión mixta que la anterior comisión por flujo de la misma AFP.  Es decir comparamos cada una consigo misma. Esto es importante porque una de las cosas que había advertido en una columna de opinión era que las AFP podían utilizar las comisiones mixtas (flujo y saldo) para terminar cobrando más.
El cálculo implica suponer ingresos fijos del trabajador, una tasa de descuento para poder comparar los dos esquemas, una rentabilidad anual fija y obviamente que no se vuelvan a cambiar las comisiones. Bajo esa premisa y suponiendo dos niveles alternativos de rentabilidad los resultados son como sigue:
                        Rentabilidad anual 
       AFP               10%            5%
AFP Prima            49%          12%
AFP Integra          18%           -4%
AFP Profuturo        8%         -12%
AFP Horizonte      38%          11%
 Promedio              28%            2%

En efecto sólo Profuturo e Integra serían más baratas que hoy siempre y cuando la rentabilidad anual sea relativamente baja (5%). Si la rentabilidad fuera de 10% todas serían más caras que hoy.

¿Porqué la SBS dice que se cobra menos? La única manera de entender eso es sólo tomar en cuenta los dos primeros años de pago de comisiones. La SBS puede argumentar que al cabo de dos años en efecto habrá una nueva licitación y por lo tanto no se puede suponer que esos precios seguirán. Tiene razón. Pero para poder comparar correctamente si se bajaron o no los costos de las comisiones se debe hacer una simulación sobre todo el periodo laboral y no sólo mirar los dos primeros años. No hacerlo es confundir a quienes se debe orientar.

Las nuevas comisiones de las AFP. ¿Caras o baratas? Chequee usted mismo.

Cuánto más caras son las nuevas comisiones de las AFP respecto a la oferta con la que ganó la subasta AFP Habitat.

Como puede que esté ocupado a la hora en que la SBS publique la información de las nuevas comisiones de las viejas AFP he preparado este cuadro que le permitirá a cualquiera saber que tanto más caras o baratas son dichas comisiones. Esas nuevas comisiones vendrán en formato de comisión mixta (90% sobre el flujo, 10% sobre el saldo administrado). Como punto de comparación he puesto el punto (0.50, 1.25) que fue muy cerca a lo que AFP Habitat utilizó para ganar la primera subasta.

Saludos, cualquier duda a mi twitter @lalomoron



Entonces, si esta tarde alguna AFP anuncia que bajó significativamente sus comisiones y ahora nos cobrará 1% como comisión por flujo y 1%  como comisión por saldo, sabemos que eso es 28 por ciento más caro que la oferta de AFP Habitat.



Saturday, July 14, 2012

El camino de los escaldados


Dicen que la mejor manera que un niño aprenda a no meter la mano en los enchufes es que lo haga. La experiencia es tan traumática que difícilmente la querrá repetir. Uno estaría tentado a pensar que lo mismo debería ocurrir con las crisis económicas. Aquellos países que han pasado por crisis deberían curarse del trauma. Pero la historia está llena de ejemplos en que eso no ha pasado. La pregunta obligada es por qué algunos países no aprenden o no quieren aprender. La explicación más simple es que en el experimento en que el niño mete un clavo al enchufe, el único perdedor siempre será él. En cambio, en una crisis económica no necesariamente todos pierden, y por lo tanto algunos siempre tendrán incentivos a repetir el experimento.
La solución al problema no está en prohibir acciones riesgosas que pueden conducir a crisis o confiar en que las autoridades regulatorias evitarán las siguientes crisis. La solución a estos problemas está en lo que los economistas llaman en inglés “bail-in” en contraposición a “bail-out”. Un bail-out es un rescate donde alguien más paga la cuenta del desastre ocasionado. Un bail-in es cuando dicho desastre es pagado por quien ocasionó el desastre. De esta manera quedan claros los incentivos a tomar decisiones que pueden ser muy rentables para unos pero con unos grandes riesgos para otros. En palabras más sencillas es decirle al borracho que pague su propia cuenta y que no espere que alguien más lo haga por él.
Por eso cuando uno analiza la crisis europea y la compara con el ajuste en Estados Unidos después de la quiebra financiera del 2008 sorprende que en el caso de Europa no hay más de una decena de bancos quebrados mientras que en Estados Unidos van más de 100. Es claro que en Europa hay alguien pagándoles las cuentas a algunos países que no vieron la necesidad de hacer ajustes en su momento.
La semana pasada estuvimos discutiendo sobre la estabilidad financiera de la región y un destacado profesor de la Universidad de Berkeley, Barry Eichengreen, mencionó que antes de la adopción del Euro se pensó que la propia integración comercial que se daría entre los países europeos llevaría naturalmente a que se busquen y se adopten los mecanismos de estabilidad financiera para proteger dichos flujos de comercio. Evidentemente eso no fue lo que pasó.
Si miramos a nuestra región, lo real es que nos venimos integrando comercialmente cada vez más en las últimas décadas a pesar de unas pocas excepciones. Hasta ahora la construcción de seguridades financieras ha sido una tarea más individual y heterogénea que colectiva y coordinada. La experiencia europea enseña que coordinar acciones en medio de la crisis es casi imposible a la velocidad que se requiere. En la región ya hemos recorrido el camino de los escaldados, es decir, los que nos hemos quemado los dedos en el enchufe varias veces deberíamos fortalecer la red de seguridad financiera regional. En la región hemos visto como la CAF, pasó de ser una pequeña entidad de muy pocos socios a ser un auténtico banco de desarrollo de toda la región. Ahora nos falta construir sobre las bases del Fondo Latinoamericano de Reservas. La semana pasada se anunció el ingreso de un octavo país, Paraguay, ahora falta convencer a Brasil, Chile y México.

Publicado en El Comercio, Julio 14, 2012

Saturday, June 30, 2012

Condiciones para favorecer la competencia


No es raro que en muchos mercados en nuestro país tengamos situaciones donde no existe una competencia sana e intensa. Cuando esto pasa típicamente el beneficiado es quien provee el servicio, no el consumidor. En parte, esto es el producto de que nuestra economía aun no es tan desarrollada o integrada al resto del mundo. Si los mercados estuvieran poblados por una gran cantidad de potenciales consumidores que pueden con libertad migrar de proveedor del bien o servicio sería otra cosa. Pero piensen en la cantidad de elementos que bloquean este tipo de comportamiento que como sabemos disciplina a los participantes de un mercado. Por ejemplo, si una panadería se le ocurre variar sus recetas para ahorrar costos y ahora nos ofrece unos panes más pequeños al mismo precio que antes, lo más probable es que una buena parte de su clientela le haga saber su inconformidad votando con los pies, es decir, yendo a otra panadería. Si el gobierno pusiera una restricción que impida poner una panadería a dos kilómetros a la redonda, lo más probable es que muchos de esos clientes molestos no les quede otra salida que seguir comprando en dicha panadería. Esa es una típica barrera burocrática que reduce la competencia, y permite comportamientos o decisiones que van en contra del bienestar de los consumidores.

Pero las barreras burocráticas que traban la sana competencia están por todos lados y asumen muchas formas distintas. Acabamos de ver que finalmente después de muchísima discusión se aprobó una norma que exige a las instituciones del sistema financiero a publicar una tasa que permita comparar cual es la opción más adecuada cuando se trata de una tarjeta de crédito. Este ejemplo es muy interesante porque hay muchos productos cuyo “precio” es una mezcla de varios precios. Esto de por si complica el proceso de competencia, pues el consumidor que quiere comparar cual de dos productos le conviene más termina mareado con la multiplicidad de precios que conforman el precio de dicho producto o servicio.

Imaginen que están en una subasta por un servicio pero en lugar de que cada uno de los posibles ofertantes nos den un único precio por sus servicios, uno de ellos nos lanza 10 precios que componen su oferta, otro de ellos nos dice que en realidad tiene 10 precios aunque no corresponden a los mismos 10 servicios ofrecidos por el primero, y así sucesivamente hasta que para cualquiera de nosotros sea imposible comparar.  Por eso que los reguladores a veces deben ayudar a que prospere la competencia evitando que los actuales proveedores de un mercado en particular protejan sus posiciones detrás de una manera confusa de ponerle precio a sus servicios.

Según los modelos teóricos, lo ideal en una subasta es extraerle a cada uno de los ofertantes el verdadero valor de lo que están dispuestos a aceptar por sus servicios, de esa manera el beneficiado es el consumidor que no tiene porqué pagar un precio más  alto que lo que pagaría si hubiese auténtica competencia.  Para que eso pase, se necesita que la subasta se base en una oferta simple de entender, no una mezcla de precios detrás de un servicio. Sin embargo, a veces nuestros reguladores no parecen entender algo tan simple como esto.

Publicado en El Comercio, Junio 30, 2012

Saturday, June 16, 2012

El progreso de las naciones


Los países en desarrollo como el Perú viven discutiendo como seguir creciendo en medio de los nubarrones externos.  Hace unos meses Daron Acemoglu, profesor de MIT, y James Robinson, profesor de Harvard, publicaron un libro que es muy interesante leer en estos tiempos. El libro se llama: ¿Por qué las naciones fracasan? Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza. Los autores discuten cuáles son esas razones que a lo largo de la historia han permitido que las naciones progresen. Luego de descartar contundentemente que la cultura o la geografía sean las razones que impiden que las economías continúen su camino a la prosperidad, los autores construyen el caso para sugerir que lo que realmente importa son las instituciones.

En particular, su argumento es que hay dos configuraciones en las instituciones económicas y políticas que son fundamentales. Se refieren a cuál es la forma como se organizan los incentivos económicos en los distintos mercados y cómo se distribuye el poder. Los autores clasifican a las instituciones económicas y políticas en inclusivas o extractivas. En el caso de las instituciones económicas inclusivas se menciona la defensa de la propiedad privada y la competencia en los mercados. No están hablando sólo de mercados libres sino de mercados inclusivos. Se dice que son inclusivas porque el esfuerzo personal es recompensado directamente a quien lo realiza, pero todos los ciudadanos tienen oportunidades porque el Estado se preocupa de proveer un piso parejo. Estas instituciones son fundamentales para la innovación, un elemento indispensable en la transición al desarrollo para las economías de ingresos medios. No se puede esperar que haya innovación donde quien hace el esfuerzo no puede apropiarse de las rentas que genera dicha innovación. Para eso se necesita que la propiedad privada se garantice y eso requiere no sólo reglas económicas predecibles sino un sistema judicial que no deshaga sesgadamente los derechos de cada parte involucrada.

Pero el problema está en que para tener instituciones económicas inclusivas se necesita tener instituciones políticas que también sean inclusivas y no extractivas. En estas últimas, el poder se utiliza por unos pocos para provecho propio sin que nadie ponga algún balance o freno a sus decisiones. Estas élites se benefician y sus niveles de ingreso pueden ser como los de las élites de los países desarrollados pero a costa de imponer un freno al resto de la sociedad y de la economía. Ejemplos abundan en la historia y en el presente: desde los conquistadores españoles hasta Carlos Slim en México. Este tipo de instituciones políticas imponen barreras a la competencia y se apropian los recursos de la mayoría gracias a su poder.

Es interesante reflexionar si nuestras instituciones políticas tanto a nivel nacional como descentralizado son inclusivas o extractivas. Claramente la actuación reciente de muchos gobiernos descentralizados pareciera ignorar lo que beneficia a la mayoría de sus poblaciones. Además, lo más preocupante es que no pareciera que hubiera nada a nivel central o descentralizado que ponga algo de balance frente a presidentes regionales que optan por imponer obstáculos al progreso de sus poblaciones. 

Publicado en El Comercio, Junio 16, 2012

Saturday, June 02, 2012

El vuelo del cisne tributario


El Presidente colombiano también estuvo de gira por Asia como el presidente Humala y en medio de su visita se filtró en la prensa el probable contenido de una reforma tributaria que el Ministerio de Hacienda colombiano estaba afinando. El punto más critico según el diario que publicó la noticia fue el intento de poner impuestos a la comida, es decir, IGV a los alimentos. Esto hizo que un grupo saliera vigorosamente en contra de la reforma.  Cosa curiosa porque muchas veces la oposición a los paquetes de reforma tributaria en realidad esconden las verdaderas intenciones de quienes se oponen. Es decir, es mucho más eficaz evitar todo el paquete de reforma tomando algún punto que pueda ser muy fácilmente cuestionable aunque los argumentos sean falaces.

En efecto, en la presentación del Ministerio de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, el ministro detalló que dicho aumento de impuestos a los alimentos sería compensado con subsidios focalizados en los estratos de más bajos ingresos. Con eso, el efecto quedaba totalmente neutralizado.

Pero eso no fue lo más importante de la presentación del Ministro Echeverry. A mi juicio, lo más interesante fue presentar que la intención de la reforma tributaria era corregir el hecho vergonzoso de que Colombia es la séptima economía más desigual del mundo. Esto es nada más que la combinación de una política tributaria que hace pagar pocos impuestos a quienes más tienen, y muchos a quienes menos tienen. Además, una política de gasto fiscal que ofrece privilegios excesivos a quienes más tienen en vez de focalizar el esfuerzo fiscal en atender a quienes menos tienen. La tarea se tenía que acometer en ambos frentes no sólo en lo tributario.

Lo otro que más me impactó de su presentación fue lo que motiva el título de esta columna. Lo usual en nuestros países es que se busca dar un régimen tributario especial a las pequeñas empresas. Y nos olvidamos que en realidad nadie debería querer que estas empresas se queden pequeñas. Por el contrario el objetivo debería ser que crezcan. El problema es que la diferencia que se establece es tan grande no sólo en tasas sino en obligaciones tributarias que ninguna de las empresas pequeñas que en efecto crecen sienten que crecer formalmente es casi misión imposible.

El Ministro dijo que la reforma tributaria incluiría una reforma del impuesto a la renta de las empresas que estuviese inspirada en como vuela el cisne y no como vuelan los pájaros más pequeños. Estos últimos apenas despegan tratan de tomar altura de manera casi vertical. Por el contrario, el cisne lentamente va tomando altura haciendo que la transición sea casi imperceptible. Eso es lo que quisiéramos para las empresas. Lo ideal sería que las empresas vayan creciendo y que vayan pagando más impuestos sin que esto sea algo traumático. Otra parte de la propuesta de reforma tributaria planteaba que la autoridad tributaria actuara como en beisbol. No se trata de castigar a la primera falta o error involuntario frente a la autoridad, sino más bien debería suponerse que hay buena voluntad de parte del contribuyente y sólo a la tercera oportunidad debería multarse al infractor. Evaluemos lo que otros países están haciendo ahora que estamos armando una reforma tributaria.

Publicado en El Comercio, Junio 2, 2012

Saturday, May 19, 2012

Los otros aranceles del subdesarrollo


Esta semana Colombia debió festejar el inicio del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, pero un criminal ataque terrorista contra un ex ministro fue la portada del dia. Después de una dura y prolongada negociación Colombia logró poner en marcha este tratado que explica buena parte de este boom que vive una economía que se estuvo preparando para este momento.

Sin embargo, y esto no es para aguar la fiesta aún más, lo cierto es que los países que buscan ser abiertos al mundo ya no son una minoría sino una mayoría y las ganancias por reducción de aranceles son mucho menores a las que años atrás podrían haberse obtenido.

Estos tratados sirven para que los consensos pro-apertura se vuelvan permanentes y eso es fundamental para la promoción de mayor inversión en nuestros países donde la estabilidad jurídica está tan mal tratada. Además, los tratados de libre comercio no sólo reducen aranceles sino que promueven mejores prácticas laborales, ambientales, entre otras cosas.

Pero el punto que quisiera hacer es que cada vez que logramos una meta hay que inmediatamente pensar en cual es la siguiente meta a alcanzar. A mi juicio, la siguiente meta está íntimamente ligada a temas de comercio, pues finalmente es otra forma de arancel. Me refiero a los costos de transporte. Un producto que debe pagar un alto arancel deja de ser competitivo y por eso no se comercializa en otros mercados. Un producto que para comercializarlo enfrenta unos costos elevados de transporte no llega a un precio que puede competir en los mercados de destino. Esos costos de transporte tienen el mismo impacto que un impuesto. Hacen menos competitivo el producto en el mercado de destino y por lo tanto desincentivan el comercio y reducen la inversión en dichos sectores.

Pero los costos de transporte no son igual de importantes para todos los productos. Lo que importa es el ratio precio a peso. Si el producto vale muy poco relativo a su peso, excesivos costos de transporte harán que dicho producto no pueda ser comercializado de manera rentable. Piensen en casi cualquier producto saliendo del VRAE. Es tan caro el transporte que salvo cosas como las drogas pueden ser suficientemente rentables para afrontar los enormes costos de transporte.

Los gobiernos de la región necesitan iniciar en serio un programa de puesta a punto de nuestra infraestructura para reducir significativamente esos costos de transporte. Uno de los resultados que muestra la experiencia internacional es que los países que tienen altos costos de transporte no pueden diversificar su oferta. Termina siendo un freno importante a algo que es fundamental para no sólo mejorar nuestro desarrollo sino hacerlo menos volátil.  Dada nuestra oferta limitada oferta de productos (en términos relativos a los países desarrollados) hace falta un trabajo decidido para impulsar la construcción de infraestructura necesaria para hacer rentables un sin fin de proyectos empresariales que hoy simplemente no es posible hacerlos.

Para la mayoría de los países de la región ya no es un problema de falta de recursos lo que impide que se cierren las brechas de infraestructura. Inversionistas interesados y recursos no faltan. Los gobiernos de la región no parecen estar a la altura del problema por ahora.

Publicado en El Comercio, Mayo 19, 2012